Infiltración de la fístula arteriovenosa: cómo prevenirla y qué hacer

La infiltración (extravasación) ocurre cuando la sangre o el suero salen de la vena de la fístula al tejido y forman un hematoma. Esta guía, para enfermería y medicina de hemodiálisis, explica por qué se produce, cómo prevenirla y qué hacer paso a paso si se infiltra la fístula.

Actualizado el 10 de octubre de 2026 · Lectura de 8 minutos

En resumen

  • En una serie de 5 años, la infiltración mayor (la que obliga a seguir con catéter) tuvo una tasa anual del 5,2 %. Fue más probable en FAV de menos de 6 meses y en pacientes mayores [3].
  • Sus consecuencias son serias: trombosis en el 26 % de los casos y una mediana de 97 días más con catéter [3].
  • Para prevenirla: punta siempre localizada (mejor con ecografía), prueba del suero antes de conectar, ángulo bajo tras el reflujo, sin rotar la aguja y con las agujas y las líneas bien fijadas [1,2].
  • Si ocurre: hielo al menos 10 minutos y no subir la bomba al máximo; si es moderada, retirar la aguja y comprimir; si hay que dializar, puncionar proximal a la lesión [1].
  • Comprueba el thrill y la circulación de la mano, regístralo y avisa al equipo de acceso vascular si la FAV corre peligro.

¿Qué es la infiltración de la fístula?

Hablamos de infiltración cuando la punta de la aguja no queda bien dentro de la luz de la vena arterializada, o cuando el orificio de la pared sangra hacia fuera. La sangre (o el suero del lavado) se acumula en el tejido que rodea la vena: aparece tumefacción, dolor y, con el tiempo, un hematoma. La guía española GEMAV incluye la infiltración-hematoma entre las complicaciones típicas de una técnica de canulación inadecuada [2]. En un estudio prospectivo de 1946 canulaciones, el 4,4 % fueron fallidas y un tercio de los pacientes tuvo al menos una; la extravasación se registró en el 0,9 % [4].

Los mecanismos más habituales son:

MomentoMecanismo típicoQué notas
Al puncionar, antes de conectarTransfixión, punta en la pared, varios intentosBulto inmediato, dolor; el suero no pasa con suavidad o el reflujo se pierde
Durante la sesiónAguja desplazada, rotada o mal fijada; bomba alta con la punta mal situadaTumefacción progresiva, dolor o quemazón alrededor de la aguja; flujo difícil
Al retirar las agujasCompresión que no cubre el orificio internoHematoma tras la sesión o en las horas siguientes

Factores de riesgo

Cómo prevenir la infiltración

1. Planifica con la ecografía

Mide el diámetro y la profundidad, busca un tramo recto y descarta hematomas o estenosis. KDOQI 2019 considera razonable que operadores entrenados usen la ecografía para ver la dirección del flujo y colocar bien la aguja, y así prevenir complicaciones [1]. En un ensayo con FAV difíciles, la guía ecográfica redujo los pases adicionales de aguja (72 frente a 99) y las punciones cutáneas adicionales (10 frente a 25), aunque no mostró diferencias en las complicaciones [7].

2. Controla el ángulo y la punta

En la FAV, entra con unos 25° (20–35° según la profundidad) y el bisel hacia arriba. Cuando aparezca el reflujo, baja el ángulo y avanza por el centro de la luz [2]. Con el abordaje longitudinal (en plano) ves la aguja entera, punta incluida, durante todo el trayecto [6]. No rotes la aguja.

3. Haz la prueba del suero antes de conectar

En las primeras punciones y en las difíciles, la GEMAV aconseja comprobar la canalización con una jeringa de suero fisiológico, para evitar la extravasación de sangre [2]. Si la punta está en la luz, el suero entra sin resistencia y sin dolor. En la ecografía se ve un penacho de microburbujas que recorre la vena aguas abajo. Si la punta está fuera, el suero se acumula alrededor del vaso como un halo anecoico: detén el lavado y recoloca la aguja.

4. Fija bien las agujas y las líneas

Las agujas se fijan con seguridad a la piel y quedan visibles durante toda la sesión. Las líneas se sujetan al propio brazo, con holgura suficiente para evitar tirones. Mantén la extremidad a la vista [2].

Cómo reconocer una infiltración

No esperes a una alarma: ni siquiera la salida de la aguja venosa se detecta siempre. En un estudio, solo el 29 % de las FAV tenía presión suficiente para que el monitor de presión venosa la detectara [9]. Mira el brazo con frecuencia.

Qué hacer si se infiltra la fístula

Sigue siempre el protocolo de tu unidad. Las intervenciones que KDOQI 2019 considera razonables (por opinión de expertos) son las siguientes [1]:

  1. Infiltración de cualquier tamaño: aplica hielo durante al menos 10 minutos y no subas la bomba de sangre al máximo.
  2. Infiltración moderada: retira la aguja (detén la bomba y pinza la línea según tu protocolo) y comprime manualmente sobre la zona infiltrada. La compresión debe ser firme pero sin interrumpir el flujo de la FAV: el thrill debe seguir notándose [1,2].
  3. Infiltración grande: además de lo anterior, hay que decidir si el paciente necesita dializarse ese día. Si es así, punciona un sitio proximal a la lesión, más cerca del corazón. Si no es posible, no vuelvas a intentarlo en la zona lesionada hasta haber aplicado presión manual y hielo durante 30 minutos.
  4. Si se forma un hematoma: valora la zona, la FAV y el brazo. Mide la tumefacción, comprueba el flujo de la FAV por encima y por debajo del hematoma y revisa la circulación de la mano.
  5. Registra la incidencia y comunícala. La GEMAV pide registrar todas las incidencias de la punción para investigarlas y corregirlas [2].

Avisa al nefrólogo o al equipo de acceso vascular si no notas el thrill o el soplo, si el hematoma es grande o sigue creciendo, si la mano está fría, pálida o dolorida, si la FAV no se puede usar o si las infiltraciones se repiten. Ellos deciden si hay que dejar descansar la FAV, hacer una ecografía Doppler o intervenir.

Consecuencias de una infiltración

ConsecuenciaPor qué importa
HematomaDificulta las punciones siguientes, reduce los sitios disponibles y puede comprimir la vena [2]
TrombosisOcurrió en el 26 % de las infiltraciones mayores [3]; la presión extrínseca o una estenosis posterior pueden causarla [2]
Más catéter y más procedimientosMediana de 97 días más con catéter y 2,4 pruebas o intervenciones por episodio [3]
Sesiones perdidas o insuficientesPunciones extra, diálisis subóptima, malestar y miedo del paciente a la punción [2]
Pérdida del accesoLas complicaciones de la punción pueden obligar a usar un catéter mientras se crea y madura una FAV nueva [2]

Preguntas frecuentes

¿Qué hacer si se infiltra la fístula durante la diálisis?

Hielo al menos 10 minutos y no subir la bomba al máximo. Si es moderada, retira la aguja y comprime sin anular el thrill; si es grande, valora con el equipo si hay que dializar ese día y punciona proximal a la lesión [1]. Después, revisa el thrill y la mano, y regístralo.

¿Se puede volver a puncionar una fístula infiltrada?

Si hay que dializar ese día, KDOQI propone puncionar proximal a la lesión. Si no es posible, solo se reintenta en la zona tras 30 minutos de presión y hielo [1]. En las sesiones siguientes, evita el hematoma y elige un segmento sano con ayuda de la ecografía. Ante una infiltración grande, la decisión es del equipo de acceso vascular.

¿Frío o calor en el hematoma de la fístula?

En la fase aguda, frío: KDOQI recomienda hielo al menos 10 minutos en cualquier infiltración [1]. Las guías citadas no dan una recomendación sobre el calor en los días siguientes, así que sigue el protocolo de tu unidad.

¿Es grave una infiltración de la FAV?

Puede serlo. En el estudio de Lee, una de cada cuatro infiltraciones mayores acabó en trombosis, y los pacientes necesitaron catéter una mediana de 97 días más [3]. Por eso hay que actuar rápido y vigilar el thrill después.

¿La punción ecoguiada evita las infiltraciones?

Reduce los pases de aguja y las punciones cutáneas en FAV difíciles [7], y KDOQI la considera razonable para prevenir complicaciones [1]. Pero ese ensayo no demostró menos complicaciones: no sustituye a una buena técnica.

Contenido educativo. No sustituye la formación práctica supervisada ni los protocolos de tu unidad.

Referencias

  1. Lok CE, Huber TS, Lee T, et al. KDOQI Clinical Practice Guideline for Vascular Access: 2019 Update (declaraciones 12.1 y 12.2, complicaciones de la canulación). Am J Kidney Dis. 2020;75(4 Suppl 2):S1–S164. doi.org
  2. Ibeas J, Roca-Tey R, Vallespín J, et al. Guía Clínica Española del Acceso Vascular para Hemodiálisis (GEMAV), apartado 3.3: utilización de la FAV. Nefrología. 2017;37(Supl 1):1–191. doi.org
  3. Lee T, Barker J, Allon M. Needle infiltration of arteriovenous fistulae in hemodialysis: risk factors and consequences. Am J Kidney Dis. 2006;47(6):1020–1026. doi.org
  4. Coventry LL, Hosking JM, Chan DT, et al. Variables associated with successful vascular access cannulation in hemodialysis patients: a prospective cohort study. BMC Nephrol. 2019;20(1):197. doi.org
  5. Kumbar L, Ramani K, Brouwer-Maier D. Considerations in access cannulation: traditional and evolving approaches. Adv Chronic Kidney Dis. 2020;27(3):199–207. doi.org
  6. Moyano Franco MJ, Salgueira Lazo M, Roca-Tey R. Punción ecoguiada del acceso vascular para hemodiálisis. Nefrología al día. nefrologiaaldia.org
  7. Eves J, Cai P, Latham R, et al. A randomised clinical trial of ultrasound guided cannulation of difficult fistulae for dialysis access. J Vasc Access. 2021. doi.org
  8. Sharbidre KG, Alexander LF, Varma RK, et al. Hemodialysis access: US for preprocedural mapping and evaluation of maturity and access dysfunction. RadioGraphics. 2024;44(1):e230053. doi.org
  9. Ribitsch W, Schilcher G, Hafner-Giessauf H, et al. Prevalence of detectable venous pressure drops expected with venous needle dislodgement. Semin Dial. 2014;27(5):507–511. doi.org

Otras guías